viernes, 19 de diciembre de 2014

Cortina de humo

La inteligencia y la astucia son dos cosas distintas. Obama es astuto, pero no inteligente. Era consciente del boom mediático que iba a suponer el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba. Pero no anunció que se levantaba el embargo sobre ese país. Sabe que no puede hacerlo, porque esa decisión no le corresponde a él. Han sido 48 horas estupendas para las Bolsas de todo el mundo, por ejemplo, supongo que incluso mañana, pero el lunes volveremos a la realidad. 

Y la única realidad es que los republicanos no van a apoyar a Obama en el levantamiento del embargo. Y muchos de sus colegas demócratas, tampoco. Ya se han manifestado en contra. Será una votación en el Congreso, en su momento, condenada al fracaso. Ni los disidentes cubanos se ponen de acuerdo. Porque no deja de ser restablecer relaciones con un país gobernado por un asesino y su hermano igual de asesino. Ante eso, no hay más que decir. 


Obama, buen intento para irte por la puerta grande. Pero la Historia te dejará en tu sitio: un presidente mediocre, una cortina de humo que no ha hecho nada por su país. Pura imagen y marketing, más o menos como Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en España.






martes, 16 de diciembre de 2014

No tiene nombre

Me da igual lo que piense todo el que lea esto. Y también me dan igual las posibles consecuencias de lo que voy a escribir. Por suerte o por desgracia, este blog no lo lee mucha gente. Pero aunque lo leyeran cien personas cada día. Seguiría diciendo exactamente lo mismo.


Yo animo, exhorto y apoyo a todas aquellas personas que vayan a cazar talibanes. A Matarlos, hablando en plata. Son la peor escoria que habita el planeta Tierra. Les llamaría seres humanos, porque lo son por una simple cuestión de especie. Pero no son personas. Entre nueve hijos de la gran puta han matado a 148 CRÍOS de un colegio en Pakistán. ¿Qué les habían hecho esos críos? E hicieran lo que hicieran, ¿Qué derecho tenían a una masacre así? Sin parangón en la historia de la humanidad.


Aunque me surge una pregunta todavía peor: ¿Quién dio la orden de hacerlo? Porque fueron nueve talibanes bastardos de mierda, pero alguien mandó ejecutar ese asesinato en masa. Bin Laden era un querubín al lado de ese individuo anónimo.


Donde yo vivo, afortunadamente, no hay talibanes. Afortunadamente para ellos, porque si de mí dependiera, dejaría de haberlos. No dejaría uno vivo.


Decía mi padre hace unos cuantos años, en plena vorágine de atentados en España, que el mejor terrorista era el terrorista muerto. Hoy en día, el mejor talibán es el talibán muerto.


Más os vale que no os crucéis conmigo. No saldréis vivos. Uno solo menos de vosotros vale la pena por una condena en la cárcel. No creo que pasara demasiado tiempo encerrado.


Quien quiera entender, que entienda.





viernes, 12 de diciembre de 2014

Seguimos por aquí

Doce días son muchos para no haber publicado una nueva entrada, pero hay veces que no puedes pararte una hora para escribir algo con fundamento, como diría el cocinero, y sin darte cuenta, los días van pasando y no añades nada.


En esta ocasión, y una vez más, utilizaré este post para recordaros que mis novelas están colgadas en un portal de autopublicación:


www.entreescritores.com.


Allí encontraréis:


La residencia- Género erótico
Dos vírgenes y un profesor de inglés- Género erótico
Las treinta y siete de Andrés García- Novela negra/thriller
En la vida anterior- Ciencia ficción / fantástica


Os animo a que les echéis un vistazo y opinéis acerca de qué os ha parecido una, alguna, o todas ellas. Todas las opiniones y comentarios serán bienvenidos.


Por supuesto, buscad a Jorge Fernández o entre las secciones anteriormente mencionadas.


Un saludo.





lunes, 1 de diciembre de 2014

La ira que lleva a la violencia


El catolicismo definió la ira como uno de los siete pecados capitales. Para los que no creen en una espiritualidad o en una religión, podíamos definir la ira como parte intrínseca de la manera de ser de las personas, del comportamiento. Unos la tienen más desarrollada, otras la mantienen aletargada durante toda su vida porque no se produce una situación que la haga aflorar o porque, sencillamente, llevan una vida tranquila y rehúyen los enfrentamientos con las demás personas.

Pero todos la tenemos. Nacemos y morimos con ella. Otra cosa es el uso que hagamos de ese aspecto de nuestra personalidad.

Hablo en esta ocasión de la ira debido a los hechos sucedidos ayer en Madrid antes del inicio del partido de fútbol entre el Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña. Nada menos que doscientas o trescientas personas pegándose en mitad de la calle por lo que acabo de comentar: la ira entre las personas que lleva a la violencia entre las personas. En este caso, llevada a extremos que se salen de toda razón y de toda lógica. En este caso, y después del trágico balance de un fallecido, solo se ha constatado algo que sucede habitualmente en los campos de fútbol y sus alrededores. Que dos supuestas aficiones de las que llaman “radicales” se citen para darse unos guantazos.

Este no ha sido un hecho aislado. Se produce constantemente.

Les contaré una de mis historias absolutamente reales. Cuando yo tenía unos veinte años, jugaba al baloncesto en una de esas muchas pistas callejeras que hay por toda España, en mi caso, a cinco minutos de casa. Allí nos juntábamos todo tipo de chavales, y lo cierto es que la mayoría era buena gente. Nos unía el amor por ese deporte, y pasábamos muchas tardes jugando un partido tras otro. Después, cada uno se iba por su lado, y todos contentos.

Sin embargo, entre todos aquellos que nos juntábamos para echar unas canastas, había uno que era diferente. Se llamaba Juan, aunque quería que todo el mundo le llamara por su apodo de graffitero, que no mencionaré. Eran los tiempos de las pintadas en la calle de todo tipo de barbaridades, y no había manera de ver una pared blanca en ningún sitio. Incluso en las persianas de las tiendas.

Todos los que estábamos allí nos dedicábamos a algo. Estudiábamos, trabajábamos o intentábamos hacer alguna de las dos cosas. Pero no nos levantábamos a las once de la mañana sin nada que hacer. Este muchacho, sí. Además, estaba bastante tocado de la cabeza, porque ya por aquel entonces le daba, como si no tuviera importancia, a las drogas blandas y las de diseño cuando salía los fines de semana. Pero este muchacho no hacía absolutamente nada en todo el día. Ni se imaginan lo amargado que tenía a su padre, viudo desde hacía años y teniendo que criar a tres hijos. Los otros dos le salieron bien, pero Juan… cuántas canas le provocaría este muchacho.

Una vez me invitó a ir a su casa. Me sorprendieron varias cosas cuando fui, a cada cual peor. En primer lugar, me quedé de piedra cuando vi su habitación. Tenía las paredes completamente pintadas de negro. Techo incluido. Parecía que estabas en una de esas películas de miedo. Y en el centro de la habitación, en la pared donde se había situado la cama, justo encima había puesto su nombre de guerra sobre la misma pared, en letras gigantes. Me acerqué y observé un segundo mientras me traía una Coca-cola. El demente había labrado su nombre en la pared con un cuchillo, a mano. ¿Se lo pueden imaginar? Por supuesto, intenté salir de aquella casa lo antes posible. También me sorprendió que la habitación de su padre estuviera cerrada con llave y candado. No quería que su propio hijo le robara dinero para comprar más droga.

Este chaval y yo manteníamos una relación de respeto mutuo. Él sabía que yo era el único de la plaza que podía enfrentarse a él en una pelea, y yo sabía que no me convenía llevarme mal con él porque traía a sus colegas y entre cinco o seis tíos, me hubieran dado una paliza como para no salir del hospital en seis meses. Siempre mantuvimos esa relación. Incluso llegamos a pelearnos alguna vez en broma, y los dos nos dimos cuenta del mucho daño que nos podíamos hacer si nos lo tomábamos en serio. Por eso nos llevábamos bien. Nos convenía a los dos.

Aquella relación duró varios años. A veces desaparecía durante días, y después volvía a aparecer, ufanándose de que había estado varios días en el calabozo por culpa de una pelea o porque le habían pillado con un par de gramos de coca. Eso no hacía más que incrementar el miedo que los jóvenes de la plaza sentían hacia él. Y él encantado, por supuesto. Le gustaba sentirse temido, y acudía a la plaza porque se creía el rey de la misma. Y en cierta forma lo era, aunque sabía dónde estaban sus límites, y como ya he dicho, nunca tuvimos un problema serio entre él y yo.

Finalmente, desapareció. No volvió a ir por la plaza para intimidar a todo el mundo. Nadie preguntó por él, por supuesto, pero yo sí me preocupé de averiguar qué había sido de aquel muchacho tan perdido. No tardé en obtener información. Su padre, harto de él, le había quitado las llaves de su casa y le había echado de ella. No quería volver a saber nada más de él después del enésimo intento de forzar la cerradura de su habitación para intentar robar todo lo que pudiera.

Pero eso no fue lo más grave. Entre las múltiples amistades de la misma calaña de este sujeto, porque toda la mierda se junta, había unos cabecillas de lo que por aquel entonces se conocían como las “Brigadas” del Español. Del Real Club Deportivo Español de Barcelona. Menudas se las tuvieron con los también indeseables “Boixos” del Fútbol Club Barcelona. Estos ya se citaban en la calle en los noventa cuando había un partido entre ambos equipos. No necesitaban Whatsapp. Se conocían entre ellos.

Al parecer, una de esas amistades le acogió en su casa, a condición de que entrara a formar parte de dichas Brigadas. ¿Lo que tenía que hacer? Merodear por el campo antes del inicio de los partidos para dar miedo al resto de los aficionados, esperar al autocar del equipo rival para lanzarles piedras, insultar a los jugadores a la salida, y durante el partido, los esfuerzos se dividían en dos: gritar como un salvaje subido en la valla de protección acordándose de la familia de todos los jugadores rivales, e intentar atravesar el campo para alcanzar a los aficionados del equipo rival para empezar una pelea. El partido de fútbol les importaba un carajo. Esto último no lo conseguían, ya que el club no era tan imbécil como para no poner barreras de seguridad y un montón de seguridad privada para impedirlo, pero había veces que solo tenían que esperar a que terminara el partido para ir a por los aficionados del otro equipo.

Esto, ni más ni menos, es lo que sucede en los campos de fútbol. Podemos hablar de profesionales de las peleas. Gente que lleva muchos años en esto. Como el fallecido el otro día. Un señor de más de cuarenta años y dos hijos pequeños que sin embargo fue a meterse en una pelea multitudinaria. ¿Qué ejemplo le dio ese hombre a sus hijos? ¿Qué le dirá a la madre a los huérfanos cuando le pregunten cómo murió su padre?

Muchos de ellos, además, la mayoría, son tíos muy grandes, muy altos, muy fuertes, y se han pasado años en el gimnasio. Son cinturones negros de full-contact, sin ir más lejos, o el tipo de lucha más violento que haya para hacer el mayor daño posible. Ahora, con Facebook, Twitter y demás, resulta sencillísimo convocar una pelea multitudinaria por internet y que acudan hasta allí doscientas o trescientas personas que se revienten entre ellas para que, por fin, y digo por fin porque es una consecuencia, se produzca una víctima mortal. Una víctima mortal de la misma calaña que los demás que han ido a darse de guantazos, pero una víctima.

Me va a producir mucha curiosidad observar qué hacen los que mandan a partir de ahora. Siempre consideré nefasta la figura de Juan Laporta, ex presidente del Barcelona, pero él echó a los Boixos del campo. Y Florentino, algo parecido con los Ultra Sur. Pero quedan muchos equipos en primera división. Y todos tienen aficionados salvajes entre ellos. ¿Van a hacer algo el presidente del Atlético de Madrid, que simplemente les subvenciona, o el del Deportivo, que los trata como “chicos traviesos”? Esto empieza a parecerse al caso de los temibles “Barras Bravas” de Argentina. Pero allí son toda una mafia que controla la capital de su nación. Aquí solo son, de momento, una banda de indeseables.

Vergüenza debería darles. Pero de donde no hay no se puede sacar.

Como simple apunte personal: ¿Qué habría que hacer con el individuo que felicitó vía Twitter al atracador de Vigo por cargarse a la agente de policía solo porque aquella mujer le había puesto anteriormente una multa? ¿Hasta dónde vamos a llegar?

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Bien hecho, pero ....

Después de la del infumable Gallardón, ha sido la más esperada y lógica.


La dimisión de Ana Mato, soberbia, agria, antipática, muda y arrogante ministra de Sanidad, es una consecuencia lógica de dos situaciones: su implicación en la trama Gürtel, y su desastrosa, nefasta y pónganle todos los adjetivos que quieran a su gestión durante la crisis del Ébola en España. Hasta tuvo que ser relevada como máxima responsable del gabinete de crisis por la vicepresidenta, en un evidente acierto de Rajoy porque esta señora, ni estaba preparada para ser ministra, ni sé a qué rayos se dedica más que a calentar asientos durante los últimos treinta años. Como tantos otros parásitos que se llenan la palabra de democracia desde los años ochenta. Bravo por usted. Ahora váyase a la puta calle y no vuelva.


Ahora bien .....


Señores socialistas ......


Señores que piden dimisiones por escupir un chicle a la calle ....


Señor PEDRO SÁNCHEZ .....


¿Cuándo va a dejar de ser usted un SINVERGÜENZA que solo tiene carisma e imagen, y junto a la señora Susana Díaz, otra sinvergüenza de marca mayor, les van a exigir a los ex vicepresidentes de la Junta de Andalucía Griñán y Chaves, cuyas implicaciones en la trama de los ERES ya han llegado hasta el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que también DIMITAN de sus onerosos cargos de senadores?


Aquí, o todos moros, o todos cristianos.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Decálogo sobre las páginas de contactos, amistades, pareja, sexo ... en Internet

Rescato este artículo escrito allá por 2012 dado que sigue vigente en la actualidad y me han llegado varios comentarios al respecto.




Están de moda desde hace años, en los cinco continentes. Tienen cientos de millones de usuarios. No me referiré en este caso a las redes sociales como Facebook, Twitter, Netlog o Tuenti. Esas no son páginas de contactos y merecen un artículo aparte.


Cosas que hay que tener en cuenta cuando te registras en una de ellas:


1º Hay muchas completamente gratuitas. No tienes que pagar por conocer al amor de tu vida o a quien te ofrezca una noche de satisfacción física sin compromisos. Además sus precios no son razonables; 30 o 40 euros al mes no parece demasiado (para quien los tenga), pero no salen a cuenta, y en un mes, aunque no lo parezca, solo da tiempo a descartar personas, que suelen ser, curiosamente, aquellas que primero responden cuando contactas.


2º Es muy conveniente saber qué quieres hacer. En qué está pensando tu corazón y qué intenciones tienes a la hora de inscribirte en una de ellas. Los hombres buscan sexo, en su gran mayoría, y no tienen conflictos morales si se presentan ante una mujer como casados aburridos de la monotonía con su esposa. Las mujeres suelen acudir a ellas tras una ruptura de pareja traumática y lo hacen bajo el equivocado axioma de que un clavo saca a otro clavo. Nunca es así, ya que solo les hace recordar lo enamoradas que siguen estando de quien ha provocado su ingreso en estos lugares.


3º Una vez registrado, desconfía si a los 30 minutos del registro ya has recibido 10 visitas, 7 mensajes y 5 chats. En primer lugar, todavía no has sido incorporado a la base de datos general de usuarios porque tu perfil está pendiente de aprobación y nadie sabe que estás ahí, y en segundo lugar, todas las páginas tienen un algoritmo de asignación automática que lleva visitas a tu perfil sin que éstas se hayan producido. Prueba con mandar un mensaje a hombre o mujer atractivos que te hayan visitado. Te contestarán que no lo han hecho o no te contestarán porque en realidad no existen.


4º Los perfiles falsos. TODAS las páginas los tienen. Y en muchos casos, los crean y fomentan para atraer usuarios. Algunas intentan ser serias y los suprimen cuando se denuncian, pero la mayoría no, entre otras cosas porque los han puesto ellos mismos para atraer visitantes y que PAGUES para poder leer un mensaje que te ha mandado una emigrante alemana residente en Lanzarote de 40 años que ha incluido en su perfil fotos en bikini y está de muy buen ver, igual que los hombres, que se apropian de fotografías de tableta de chocolate y a lo mejor están todo el día sentados delante del ordenador comiendo palomitas y criando panza cervecera.


5º La proporción de usuarios. A todas las páginas les interesa tener cuantas más mujeres registradas mejor. Sin mujeres, no hay hombres, y sin hombres, nadie paga la cuota mensual ya que todavía hoy, aunque parezca mentira, hay muchos sites en los que las mujeres no pagan y además presumen de ello. Cualquier página que afirme que tiene un 60% de mujeres y un 40% de hombres, MIENTE. Así de sencillo. La realidad suele afirmar que la proporción puede llegar a ser de 25 a 1.


6º Ni siquiera respondas a una mujer rusa o de Ghana que intente ponerse en contacto contigo. Intentarán hacerte el típico timo que se desarrolla así: te piden el correo electrónico y te dan el suyo, siempre de Yahoo (¿casualidad o impunidad?). Su primer correo es amable y educado, pero sin entrar en detalles personales que ya te contarán en privado. Por supuesto, una primera foto de un bellezón del este. Algunas intentan utilizar un traductor automático como el de Google o Lexicool y otras se preocupan primero de saber si entiendes el inglés. Si les contestas, te mandan un nuevo correo, ya preparado, en el que incluyen tres o cuatro fotos muy elegantes o ligeras de ropa y te explican su vida en dos o tres páginas. Si cometes el error de contestarles, esperan al momento oportuno para decirte que se han enamorado de ti y quieren ir a verte y quedarse allí contigo. Y es entonces cuando lanzan el anzuelo para ver si picas: el billete de avión desde Moscú o Accra cuesta 600 euros, y no se cortan en pedírtelos. Aviso a navegantes: no vuelves a ver ni el dinero ni la mujer. Es el timo más conocido en las páginas de contactos de internet. Tan habitual que tiene nombre propio: scam.


7º División por páginas creíbles o no. Creíbles: Meetic tiene un prestigio desarrollado a lo largo de los años, pero eso no significa que sea la mejor. Al contrario. El trato que se ofrece al usuario masculino equivale a “estás apuntado porque te dejamos estarlo”. Y el trato que se ofrece a la usuaria femenina es “puedes hacer lo que te dé la gana”. Servicio al usuario lamentable y desastroso, las mujeres campan a sus anchas con total impunidad. Sin duda, el peor, no por nada, sino porque van de serios y no lo son. Edarling se alzaría con el primer puesto en la clasificación si no fuera por lo elitista que es, y además se ufanan de serlo. Allí si eres calvo, bajito, moreno, gordo y trabajas sirviendo mesas, no tienes nada que hacer. En realidad, ni allí ni en ninguna otra, pero estos se anuncian en la tele y presumen de ser los mejores. Y la mejor página de contactos sería aquella en la que los usuarios estén obligados a contestar todos los mensajes que reciben. Aunque sea para responder que no les interesa la persona que se ha puesto en contacto con ellas. Por último, es la más cara de todas. Demasiados factores en contra.


Últimamente está subiendo mucho Twoo, aunque ya ha comenzado un declive evidente porque con el auge de los Smartphone mucha gente empieza a contactar a través del teléfono. Lleva poco tiempo, su interfaz gráfico es bastante mejorable y su número de usuarios no es comparable con las grandes, y tiene un gran problema: hay 150 hombres por cada mujer. Lo mejor de ellos: son gratuitos, como Amor en línea, con una proporción similar y en la que se protege la intimidad de todos ya que tienen montado un sistema de contactos en el que la otra persona debe aceptar tu solicitud antes de tener acceso a ella. Sin peligro para las mujeres, que es lo más importante. Y Plenty of fish, no muy conocida en España cuando empezó y con un diseño de página horrible que parece programado por un bebé, pero que va ganando adeptos también por su condición de totalmente gratuita. Hoy en día ha crecido mucho y está entre las más utilizadas, como en el caso de Waplog para los teléfonos móviles. Podría nombrar también a Loovoo, pero esta es de pago, y por supuesto, también te engañan como a un chino. Las demás no dejan de ser residuales y de escasa importancia. La lista es larga.


8º No creíbles. Hay demasiadas. Empecemos por la archiconocida Badoo, que presume de sus 220 millones de usuarios que no son tales, ya que al menos la mitad llevan sin conectarse más de seis meses después de comprobar lo que se cuece allí dentro. Los que se mueven por ese mundillo saben para qué es Badoo: sexo y más sexo. Allí no se forman parejas estables, incluso muchos de sus usuarios presumen de tenerla ya y de vivir con ella, pero volvemos a lo anterior: una aventurilla de una noche no está nada mal. Fuego de vida, con Like you, probablemente las páginas de contactos más tramposas de la red, junto con Ashley Madison. La primera es una apología de los perfiles inventados, con fotos claramente sacadas de internet o de otras páginas de contactos y multitud de perfiles con los que te pones en contacto y nunca responden. Sus creadores deben pasarse el día modificando a mano los perfiles falsos que ellos mismos han introducido para dar la sensación de que su página funciona, y se ríen de ti cuando denuncias a un usuario por comportamiento inadecuado. La segunda todavía es peor, ya que pagando una suscripción de un mes te dan derecho a chatear pero no a usar la cámara, y todas las personas que salen a tu encuentro, siempre las mismas, te la ponen, y al ver que tú no puedes intentan convencerte de que amplíes tu suscripción dos meses más. Por supuesto, todas ellas son trabajadoras a sueldo de la web. Y no nos olvidemos de Be Naughty, que parece competir con Like you en cuanto a correos falsos en tu bandeja de entrada y mujeres que solo existen en la imaginación de sus dueños. Victoria Milan o Adultfriendfinder son otros ejemplos de lugares en los que solo se busca la tarjeta de crédito del usuario masculino, ya que el femenino no paga. Este es el mayor agravio de todos: o pagan ambos sexos, o no paga ninguno. Pero me remito al punto 5.


9º Ya hemos descubierto que la página es una estafa legal y queremos salir de ella porque con la legislación en la mano es imposible demostrar que nos han timado. Muchas no nos permiten borrar nuestros datos a pesar de cumplimentar el formulario, con lo que nos quedamos allí para toda la vida. Esto es ilegal, pero el vacío existente en la normativa con respecto a internet les permite hacer estas cosas. ¿Ejemplos? Sin ir más lejos, AsianDate y el caso más sangrante porque te hacen rellenar el formulario y después de anunciarte que ya no eres miembro, una semana más tarde te llegan al correo nuevos usuarios compatibles contigo: Onedate.


10º Un consejo: salgan a la calle. Tómense unas cervezas con los amigos y conozcan a mujeres y hombres de la manera tradicional. Todos los que se apuntan a las páginas de amistades y/o contactos en internet ocultan algo o tienen un pasado del que no son capaces de escapar, y buscan en dichas páginas un último recurso para encontrar aquello que no han logrado en la vida real, y además les ofrece una impunidad en la que se sienten muy a gusto. Hombres y mujeres. Aquello de la barra del bar y el “¿estudias o trabajas?” parece que ya está muy visto, pero sigue siendo la mejor manera de hacerlo. Siempre en persona.





lunes, 17 de noviembre de 2014

Canciones que no te dejan indiferente XIX

El que suscribe estas líneas se considera un musicólogo. No por presunción o por vanidad. Yo lo llamo cuarenta y dos años de escuchar música, de todas las generaciones y etapas de la historia. Hasta los tam-tam de los indios. Pero también, por practicarla. Por tocar y cantar, sin importar que tenga una voz que a mí particularmente me parece un horror cuya única virtud es la de no desafinar, y sin importar que nunca haya destacado especialmente con ningún instrumento, aunque me precio de tocar una docena de ellos con cierta soltura.


Por eso hay veces que compruebo, y reconozco, que hay gente que sabe más de música que yo. En líneas muy generales, porque no creo que haya en España muchas personas que sepan más que yo de música de baile entre los años 1987 y 1992. Cada uno se centra en lo que le gusta, y no hay nadie que sea un especialista en todas las épocas de la música, sobre todo la moderna, de los años 50 hasta la actualidad, si no se dedica a ello y escucha diez discos cada día. Yo creo que ni eso. El que conoce a Metallica no conoce a The KLF. Así de sencillo.


Por eso a veces también me pregunto de dónde sacan algunas personas ciertas canciones que de otra manera, yo nunca habría escuchado. En mi comentario musical de hoy hablaré de una chica, joven, guapa y con pinta de simpática, a la que conocí una vez por casualidad. A su música, claro, a ella no la conozco. Como aficionado a las series de televisión que soy, suelo conseguir los episodios piloto de casi todo lo que se ofrece por internet. Mi política habitual es la de conceder dos, tres de ellos como máximo, a una serie para decidir si continúo viéndola.


Normalmente, no sigo las series españolas. No me gustan porque me parecen todas iguales, aunque soy consciente de que hay honrosas excepciones, pero como les tengo una especie de manía, no salgo de mi costumbre. Hice una excepción, exraña excepción por tratarse de una serie tan ridícula como histórica para nuestra televisión, como Aída. Me gustaba esa parte de realismo de los bajos fondos que emanaba de una simple comedia de situación que llaman los americanos. Pero Aída ya terminó, y ya era hora de que lo hiciera. No puedo decir que lo hicieran a tiempo. La última temporada sobró y punto. Pero ya está guardada a buen recaudo.


Un día apareció, por uno de los lugares habituales de internet donde puedes encontrar lo que estás buscando, una serie que me pareció extraña por el nombre, "De boca en boca", y además, española. Otra ridiculez para pasar el rato los ociosos españoles a las once de la noche. Sin embargo, me dio por conseguirla y, para ser sinceros, me enganchó a la primera. Sé que tuvo unos inicios difíciles porque la encajaron en la parrilla televisiva nocturna con otras series ya consagradas, y parecía que, después de los primeros capítulos, el fantasma de la cancelación sobrevolaba la serie. Pero consiguieron sacarla a flote, y de hecho, de los trece episodios pensados para la primera temporada, la extendieron a dieciséis. No voy a hablar de la serie porque no es lo que interesa en estas líneas.


Lo primero que me llamó la atención fue el buen rollo que me daba la canción, la sintonía con la que abría la serie para presentar al elenco. No tardé mucho en buscarla, y no fue fácil porque nadie hablaba de la serie en internet y mucho menos decían quién cantaba la sintonía. Pero finalmente la encontré. Por supuesto la cantaba una absoluta desconocida. Por eso decía antes dónde encuentran esas pequeñas joyas.


María Sagana es una de tantas cantantes que intenta abrirse paso, a sus imagino que veintipocos años, dentro de este horrible y asqueroso mundo que es la música profesional. Igual que el de la literatura. Yo ya conozco profundamente ambos. La canción no es sensacional, no es inolvidable, no merece un puesto en la historia de la música, pero cuando la escuchas, deja un buen sabor de boca en el cuerpo, e incluso le das al Play de nuevo para volverla a escuchar. Esta chica seguirá siendo una desconocida, pero al menos su primer tema conocido, aunque peque de falta de letra y de repetición de estribillos, sencillamente me encanta.






Por supuesto, no hay video de la canción, pero tampoco es que interese demasiado. No será del gusto de todos los públicos, pero qué diablos, son mis canciones.






María Sagana- Every second counts




Eso sí. Como no podía ser de otra manera, esta muchacha, que en el fondo y en la superficie no es absolutamente nadie, cree haber llegado al estrellato antes de ser conocida. Una canción que te deja buen rollo, pero la cantante no te deja más que la sensación de ser una diva inalcanzable. Pero ese es su problema. Los fracasos se suceden uno tras otro y no consigues tu sueño. El cementerio de cantantes fracasadas está lleno. Aquí tenemos un ejemplar más.





Al final lo consiguió

Hace unos pocos días, el ínclito Alfonso Guerra alias perro de presa diarreico, dijo por fin algo decente, algo a lo que todos debemos darle la razón: "Llevo cotizando a la Seguridad Social cincuenta años. Ya está bien".


Pues sí, Alfonso, ya está bien. Ya está bien de tener que seguir soportándote con esa cara de no haber roto un plato en tu vida. Y todos sabemos que has roto vajillas enteras.


Ojalá se retire pronto y en silencio. Los amigos de la democracia, que él no lo es, no deseamos volver a saber nada de él. Jubílate mañana mismo, Alfonso. Total, vas a cobrar lo mismo que estás cobrando ahora. Pensión completa de diputado. Y nada de 2500 euros al mes para las cotizaciones más altas.


Me encantaría saber cuánto cobrará como pensionista el perro de presa jubilado.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Canciones que no te dejan indiferente XVIII

En esta ocasión no voy a hablar de la canción. Voy a hablar del músico. Además de la calidad técnica de la composición, siempre he valorado la rapidez con la que pueden tocar los mejores. Yngwie Malsmteen con la guitarra nunca ha sido considerado como uno de los dioses del olimpo de la guitarra, pero siempre se le ha otorgado el papel del guitarrista más rápido a este lado del sistema solar. Es una valoración justa, pero en su debe hay que tener en cuenta que este buen hombre, ya en el ocaso de su carrera y con demasiadas muescas en su pistola, toca muchísimas notas al aire. Sin embargo, no hay más que escuchar su "Trilogy Opus 5" para darse cuenta de que no todo el mundo puede tocar con la velocidad a la que lo hace a él.


A mí me queda el consuelo de que soy casi tan rápido como ellos tocando solo con el pulgar. El pulgar es un solo toque de cuerda. Con la púa tocas dos veces en un solo movimiento. Pero olvidémonos de este detalle de vanidad que no sirve para nada, ya que yo no tengo tiempo, ni ganas, de pasarme cuatro o cinco horas diarias con la guitarra para aprender a hacer un tapping, sin ir más lejos.


Otro ejemplo sería un gaitero al que ya he hecho referencia, Daniel Bellón. Un muchacho, que ya debe tener mi edad, que se decantó por la rapidez tocando antes que por la calidad de una melodía elaborada como su maestro Carlos Núñez. Quizás por eso nuestro amigo el de la frente despejada sigue siendo el número uno después de más de veinte años, y Bellón el número dos.


Sin embargo, en el caso de Ara Malikian, se unen las dos cosas. Un virtuosismo maravilloso e único con el instrumento, el violín, que a mí me llevan a afirmar, sin temor a equivocarme, que es el número uno con el instrumento hoy por hoy. Un caso parecido al de los chicos de 2Cellos, pero ellos son dos, y las partes que no puede tocar uno las toca el otro. Además de dedicarse exclusivamente a hacer versiones de otras piezas ya escritas. Memorable su versión de "Thunderstruck" de AC/DC, un vídeo para ver una y otra vez.


Y la rapidez, desde luego. Para poder tocar con el violín a Paganini, necesitas que tus dedos vuelen sobre los trastes del instrumento mientras tu mano izquierda golpea las cuerdas a una velocidad casi diabólica. Eso, los diestros. Yo soy zurdo. El caso de este chico es realmente curioso. Emigrado desde Armenia como nuestra admirada Lilit Manukian, lleva no sé cuántos años pidiendo la nacionalidad española. No sé si la ha conseguido ya, pero cinco años sin que los políticos le hagan ni caso es para hacérnoslo mirar entre todos. Es un número uno, un violinista que llena escenarios y que además de su inigualable sonido y calidad técnica, se preocupa de montar shows cuajados de humor y de momentos de complicidad con el público. Yo, sinceramente, me emociono cada vez que le oigo tocar. Incluso cuando ha estado invitado en Pasapalabra y le han pasado un auténtico desastre de violín para que tocara durante unos segundos, ha llegado hasta lo más fondo de mi ser.


El mejor violinista del mundo vive, trabaja y es un español como los demás. Y además acaba de ser padre. ¿Qué más podemos pedir?


Señores y señoras. con ustedes, Ara Malikian. Relájense y disfruten.


Ara Malikian- Paganini show





Pregunta al aire

¿Por qué Dianna Agron y Heather Morris no estuvieron en el episodio de homenaje a Cory Monteith en Glee?

lunes, 10 de noviembre de 2014

Reflexión

Debería haber un día mundial contra la migraña. Somos legión los que la padecemos y nos destroza el día, la semana o la vida. Según la frecuencia con que las tengamos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Pésame

Hoy nos despertamos con catorce españoles menos, volviendo hacia Murcia ... que Dios les bendiga, en esta vida y en la posterior.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Inmovilismo

En los últimos treinta días me han debido llamar por teléfono alrededor de diez empresas distintas ofreciendo sus servicios a unos precios maravillosos, siendo los mejores de todos, los que más ventajas ofrecían y toda esa ristra de adjetivos que nos podemos imaginar.


La primera pregunta que yo me hago, porque yo no había tenido trato jamás con algunas de esas empresas, es de dónde habían conseguido mi número de teléfono móvil. Es conocido que Telefónica, cuando era una empresa pública, antes de pasar a manos privadas y de cambiar de nombre tantas veces que ya no sabes cómo se llaman, vendió su base de datos de clientes de telefonía fija a todo aquel que se la quisiera comprar. Por una buena suma. Y muchas grandes empresas la compraron. Se trataba de un listado de más de veinte millones de clientes, y ¿quién no quiere un chocolate tan sabroso como ese? Debieron pasar años llamando a un número tras otro.


Esto, por supuesto, era y sigue siendo ilegal, pero han pasado años desde entonces y, como todo o casi todo lo que sucede en este bendito país, pasó al más absoluto de los olvidos a pesar de que alguien, o varias personas, se habían llevado un montón de millones por vender un fichero que cabe en un pen drive más el programa de gestión. Esto sigue siendo España. ¿A que no han visto, ni verán jamás, un listín telefónico de los antiguos pero con todos los teléfonos móviles particulares de España? Pues no, porque está prohibido según la Ley de Protección de Datos. No afecta solo a las películas, las series y los programas de ordenador descargados de internet


Lo más curioso del caso, y es que yo no necesito nada ni los servicios que tenemos contratados en casa los vamos a cambiar, es que las operadoras, que son casi todas mujeres y casi todas españolas, lo que no significa absolutamente nada, insisten en intentar colarte algo. Que te cambies de operadora de telefonía móvil o que cambies la aseguradora de decesos. No importa.


Por ello, y aunque empiezan a agobiarme y estoy a punto de colgarles el teléfono pero entiendo que son personas que están trabajando y se ganan así la vida, haciendo cien llamadas o más al día, les ofrezco una mínima explicación de por qué no voy a contratar ningún servicio. Y entonces llega el momento clave. A menudo, por el devenir de la conversación, aparece la palabra inmovilismo en la conversación. Obviamente no voy a explicar por qué la utilizo, pero el resultado es siempre el mismo: poco después de nombrarla, las operadoras me interrumpen y me preguntan qué he dicho, porque no me han entendido. Después de repetir la palabra, todas me preguntan qué significa, porque no la habían oído nunca, y escuchado menos. Y yo tengo que decirles lo que significa.


Inmovilismo. A mí no me parece una palabra tan extraña. Incluso, por una simple cuestión de lógica, cualquier podría pensar que te refieres a algo que no se mueve. Pero las operadoras no. Para ellas no existe esa palabra. Y para los operadores, por lo visto, tampoco.


Diez llamadas en las que he utilizado esa palabra, algunas de ellas a propósito para comprobar la pobreza cultural de quien me estaba llamando, y diez llamadas en las que no sabían lo que significaba.


Como para ponerse a pensar qué pasa con el sistema educativo ....

martes, 4 de noviembre de 2014

Glee sin Cory Monteith


Ya escribí hace tiempo un artículo sobre esta serie, diferente, ridícula y totalmente adictiva que sorprendió al mundo entero en 2009 cuando reunió a doce estudiantes-cantantes y un profesor en un instituto, que versionaban temas conocidos de siempre de cara a una ficticia competición de coros. No voy a hablar de los logros conseguidos por Glee, para eso ya están las cifras que se pueden encontrar en internet. Las nominaciones, los premios y sobre todo los millones de canciones y discos vendidos, además de una legión de fans que probablemente no hayan conseguido otras series de la actualidad. Ni siquiera Breaking Bad, Juego de Tronos o The Walking Dead.

Las dos primeras temporadas fueron magníficas, inolvidables por la frescura de los actores, la excelente selección de canciones, aunque la mayoría fueran americanas pero eso era algo comprensible, y la tercera, pasable porque conseguían el objetivo de ganar el certamen nacional de coros y esperabas episodio a episodio a que lo consiguieran. El problema surgió para los creadores de la serie cuando sus principales protagonistas se graduaron en el instituto, y había que plantear la serie de otra manera. Y la única manera de hacerlo era introducir nuevos actores-cantantes y alternar sus historias con las nuevas vidas de los Colfer, Michelle, Monteith, Rivera y compañía.

El estrellato internacional que habían conseguido desde Dianna Agron (desaparecida desde entonces y extrañamente ausente en el episodio de homenaje a Cory, como Heather Morris) hasta Mark Salling, era imposible de igualar, aunque convocaran concursos con nuevos valores para sustituirles. Imposible. Por eso la serie bajó radicalmente en su audiencia, pasando de casi veinte millones de espectadores en determinados episodios de la primera temporada a apenas cinco en la cuarta y la quinta. Y bajando, por motivos diversos. El formato de la serie, similar y posterior a la ya triunfadora American Idol, está agotado.

En buena medida, Glee ha conseguido una quinta y sexta y última temporada  gracias a la legión de incondicionales fans a los que ya no les importa demasiado la serie, pero compran todo lo que produce la potentísima máquina comercial de Glee: discos, camisetas, conciertos y otros, que la han mantenido hasta hoy. Ese detalle mantiene la serie rentable y por eso ha seguido en emisión, aunque por ejemplo, en España, la Fox ya está emitiendo dos capítulos consecutivos cada semana. Primer indicio de que una serie está próxima a su fin.

Pero la serie ya no es lo que era.

He nombrado un motivo por el que Glee ha caído en picado, la falta de carisma de los sustitutos de Amber Riley, Heather Morris, Harry Shum Jr., Mark Salling o Dianna Agron. Son cuatro ejemplos aparte de las estrellas Michelle y Colfer, pero cada uno de ellos aportaba algo interesante. La nueva Aretha Franklin, la fingida estupidez de Morris, el magnífico bailarín de raíces asiáticas y el malote de buen corazón aportaban algo diferente que enriquecía la serie después del lucimiento vocal de los anteriores. Pero sus sucesores, obviamente, no están a la altura. Pero hay un segundo motivo. Causó impacto mundial en su momento, llegando a ser lo que ahora se llama Trending Topic mundial en Twitter, como sucede con todo aquel actor, cantante y famosísimo que es, en cierta forma y aunque no se corresponda con la mejor voz, el alma de la serie. Hablo de la muerte de Cory Monteith. La verdad es que no me apetece analizar, ni alcanzo a entender, cómo un muchacho de 31 años que lo tiene todo, dinero, fama y a la chica guapa con la que se iba a casar, se mata una noche en una habitación de hotel entre drogas y alcohol justo antes de iniciar el rodaje de la quinta temporada. Si yo hubiera sido Lea Michelle, no estaría destrozado. Estaría muy cabreado. ¿Es que ella y su vida en general no eran suficientes como para seguir adelante? Me encantaría una respuesta a esa pregunta. Aunque nunca la tendré. Ni yo ni nadie.

Por eso Cory, gilipollas, nadie entiende lo que te pasó. Llegó a decirse que consumías drogas desde los doce años. No me lo puedo creer. Pero prefiero olvidarme del asunto y que descanses en paz. Lo hecho, hecho está.

Pero pasemos a lo que ha supuesto la repentina ausencia de Cory Monteith en Glee. La serie ha bajado en picado porque creo que todos estamos de acuerdo en que, después de no haber abandonado el nido como muchos de sus compañeros, la presencia de Monteith y su peculiar voz de barítono (inolvidable su versión de I´ll stand by you de The Pretenders, el éxito mundial de Journey con su Don´t stop believing e incluso en No Air), le aportaba esa dosis de veteranía que la frescura de los nuevos actores no conseguían imponer para continuar con Glee como una serie de masas como lo había sido durante las dos primeras temporadas. Como anécdota personal, yo no conocía nada de Journey cuando llegué al final del primer capítulo y escuché aquella maravillosa versión. Debió gustarle a medio mundo, ya que los autores originales de la canción vendieron cinco millones de copias digitales de una canción ya olvidada y la versión de Glee alcanzó las quinientas mil. Hasta Ophra se los llevó a su show para que la cantaran. Todo un icono del pueblo americano, como la misma serie por sí sola.

Solo he necesitado seis episodios de la quinta temporada para comprobar que Monteith era uno de los pilares de la serie. Y no solo por ser la pareja de la superestrella Lea Michelle. Él también era una superestrella a su manera. Quizás, como otros pobres desgraciados como Cobain, Winehouse y compañía, no pudo con la presión del éxito (ya me gustaría a mí tener esa presión) y prefirió quitarse de en medio cuando ya había anunciado su intención de casarse con Lea Michelle.

Por eso veo los capítulos de la quinta temporada y no hago más que preguntarme cuándo diablos va a aparecer Cory Monteith para cantar una de esas canciones perfectamente adaptadas para su voz. Lea Michelle y Mathew Morrison ya han editado discos en solitario aprovechando el tirón de Glee, pero nos ha faltado el de Cory. Ya era un buen batería antes de empezar la serie, pero no se había aprovechado el potencial de su voz. Ahora, evidentemente, nos quedaremos sin un disco con temas propios o de su banda, anterior a Glee, pero ha dejado varias canciones en solitario para disfrutarlas.

No era la estrella, no era el personaje principal, su papel estaba siempre a la sombra de la histriónica Rachel Berry, pero sin su presencia, a la serie le han amputado las dos piernas. Por eso es mejor que, una vez sucedidos los trágicos acontecimientos, la serie termine lo antes posible. Las dos primeras temporadas seguían una perfecta estructura de capítulos. El objetivo era llegar al certamen nacional de coros y, claro, ganarlo. En la tercera se perdió un poco esa sólida trama argumental, y la cuarta y la quinta se han convertido en una sucesión de capítulos sin ton ni son en los que prácticamente llegas a olvidar qué había sucedido en el capítulo anterior. Demasiadas estupideces de adolescentes y poca dedicación al argumento original: la preparación de los regionales y el nacional.

Ahora Glee parece, y es, una serie perdida, de la que es mejor que echen el cierre lo antes posible porque empieza a costar darle al capítulo para verla y que no se pierda en micro argumentos acerca de las historias de los adolescentes del McKinley y no se vislumbre una trama original más que algunas secundarias de las dos primeras temporadas, como las semanas de estudio dedicadas a los grandes de la música, The Beatles o Billy Joel. Y eso no es suficiente para mantener la serie. Una de las pocas escenas que realmente me apetece ver, cuando llegue, es la versión que hará Darren Criss del “All of me” de John Legend.

Si la vuelvo a ver, que es probable, seguramente lo dejaré en la tercera temporada. Hasta que ganan el certamen nacional de coros. Las tres siguientes, a la espera de ver la sexta, no tienen nada que ofrecer y, además, a partir sobre todo de la cuarta, sus integrantes ya estaban más inmersos en sus proyectos personales que centrados en la serie. Y eso se nota demasiado.

Larga vida a Glee. Aunque su historia está alcanzando el final en Estados Unidos y a nosotros nos quede temporada y media que contemplar.

 

Dedicado a Arantxa.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Esto sigue siendo España

Francisco Granados inauguró en su etapa política en Madrid la misma cárcel en la que ahora está preso.


Todavía no puedo dejar de reír.

jueves, 30 de octubre de 2014

Dijo un sabio

Lo que lamenta de verdad, el corazón siempre lo recuerda.


¿Cuántos lamentos se acumularán en nuestro interior?

lunes, 27 de octubre de 2014

Un panorama desolador



Observas las informativos de la noche, después de divertirte y emocionarte en Pasapalabra, y es como si volvieras a un mundo en el que no quieres estar.


 


La trama de corrupción generalizada del Partido Popular empieza a desvelarse a nivel nacional, después de que los peperos hubieran conseguido silenciar, en mayor o menor medida, al pesado e impresentable de Luis Bárcenas y la ingente cantidad de dinero que llegó a manejar. Una cosa es cierta en este sentido: cualquier día aparecerá ante los medios de comunicación para decir que ve elefantes volando, pero no por ello deja de ser sospechosa, más que sospechosa, toda la trama de sobresueldos, financiaciones y gastos diversos no declarados a Hacienda. Demasiado volumen de casos abiertos como para que no haya algo de cierto en lo que dice este ladrón multimillonario.


 


Pero no crean que los demás se libran de la palabra ladrones. Los socialistas hacen lo que pueden allá donde les toca algo de poder, porque son corruptos por naturaleza como la derecha es autoritaria, rancia y clasista. Allí tenemos todo el sur, Andalucía, donde los millones se escapan como gotas de sangre en una hemorragia sin fin. ¿Creen que durante el gobierno de Zapatero no se llevaron los millones en bolsas de basura? ¿Juan Guerra y sus cafelitos?


 


Todos, todos, todos. Incluso los regionalistas de Convergencia Democrática de Cataluña. Treinta años cobrando el cinco por ciento de cualquier concesión de obra pública y además no le daban un euro a sus socios de Unión. Catalanes tenían que ser. ¿Se imaginan la millonada que supone eso? Muy buena la jugada de la independencia para despistar. Pero esa jugada se acabará. Todos volverán a sus casas y tirarán las pancartas a los contenedores y entonces empezará lo serio. Y lo serio será la corrupción socialista aliada en tiempos de Montilla y Carod-Rovira (¿Creen que no se llevaron dinero a espuertas durante esos cuatro nefastos años?), la investigación a fondo de los interminables trapicheos de los Pujol y, no se olviden, Euskadi tampoco se librará. El País Vasco es rico, la región más rica de España, y allí también saldrá de todo, porque la riada de millones que se mueven allí cada día, gracias a su intolerable fiscalidad puesta en alfombra roja por los sucesivos gobiernos de Madrid para obtener sus necesarios votos en el Parlamento de Madrid. Ayudar al Estado no es gratis para los vascuences. Simplemente, odian tener que pertenecer a un Estado que no soportan y se vengan así. Recuerden: ni siquiera llegaron a firmar la Constitución. Y en más de treinta años, no han dado un palo al agua para atacar a ETA.


 


Y no dejaré de mencionar a los sindicatos. En su caso, han quedado marcados de por vida. No hay nada peor, dentro de un orden tolerable, que un sinvergüenza. Un sinvergüenza es aquel que perjudica a los demás con sus acciones beneficiándose a sí mismo sin importarle el perjuicio que pueda provocar. El mayor sinvergüenza de España en ese sentido se llama Cándido Méndez. O eso, o es un paleto de pueblo (¿Quién me dijo que era economista de profesión? Pero ¿tiene profesión ese señor?) que no se ha enterado de todo lo que ha hecho el sindicato que """dirige""" a lo largo y ancho del Estado español. No puede haber hombre más inútil en España. Que además sale ante cualquier micrófono que le ponen delante para decir que su sindicato es inocente de todo lo que se le acusa cuando ya hay dos docenas de sindicalistas en prisión durante su mandato. No se puede ser peor jefe. Debería haber dimitido hace tiempo, pero eso es algo que no se estila en este país, y más en un sindicalista que parece no haberse duchado ni afeitado en años y que cobra cien mil al año por salir unas cuantas veces a la calle en primera fila de una ridícula manifestación. Te tenemos calado, Cándido. No eres más que un pobre desgraciado.


 


De Comisiones Obreras ni siquiera voy a hablar. Lo que antes eran dos líderes diferenciados y no bien avenidos, como Redondo y Camacho, ahora tenemos a Tojo, cabeza visible ante las cámaras y auténtico hombre de paja de Méndez. Donde está uno, el otro le acompaña cual perro faldero. Sabe que su sindicato ha perdido como el ochenta por ciento de afiliados que tenía hace diez años, y se arrima al poderoso, al que todavía tiene poder de convocatoria.


 


Y díganme algo. Seamos serios. ¿La alternativa al actual gobierno corrupto es Podemos? ¿Hablamos en serio? ¿Después de haber aprobado sus estatutos basados en las proclamas bolivarianas de Venezuela, Ecuador y Nicaragua y simpatizar con el régimen argentino? Señor Iglesias, qué bien le está saliendo la jugada. Sin hacer absolutamente nada más que cobrar el cuarto de millón de euros que se llevará al año como eurodiputado, gana votos cada día. Mi admiración. Sin embargo, le preguntaría algo a usted y a todos los imbéciles como usted que han formado esa broma de mal gusto llamada Podemos. ¿Cómo pueden defender una ideología bolivariana? Es decir, basada en los principios de Simón Bolívar, libertador (hoy le llamaríamos terrorista) de los países sudamericanos contra la opresión y la tiranía de los invasores españoles. Es decir, ¿está usted en contra de sí mismo? Porque creo que no ha nacido en Andorra, ¿verdad?


 


Este es un país ridículo lleno de gente ridícula. Y lo que es peor, un país de ladrones en el que se roba cada día. Me gustaría defender al gobierno pero, sencillamente, no puedo. Nos esperan años difíciles. Empezaremos por las elecciones autonómicas y seguiremos por las generales. El Partido Popular ha hecho lo que tenía que hacer, o sea, decirle a la gente que no podía seguir por el camino de llevar un ritmo de vida más alto del que podía permitirse y seguir endeudándose como si no hubiera mañana. Tapar los robos de los bancos para que ahora estén saneados después de que miles de ladrones se hayan llevado el dinero impunemente y dejarse los cuernos en Europa, donde nos estaban dando por culo todos los días aprovechando que tenemos el mismo complejo de inferioridad de siempre con respecto al extranjero. Lo que nos mandan de fuera, va a misa y comulga.


 


Pero no se puede defender a nadie hoy en día. Seas del partido que seas. Ya no. Muy malos tiempos se avecinan.


 

viernes, 24 de octubre de 2014

Mierda, mierda y todavía más mierda

Podemos, Izquierda Unida y Amaiur, juntos en Oviedo para protestar por la presencia de los reyes en Oviedo, o por la entrega de premios, o por ... ¿Alguien sabe por qué?


Una cosa está clara: nunca se había juntado en la España reciente, tanta cantidad de basura junta. Deberían haber sacado los camiones de la policía con mangueras de agua. La basura, al vertedero.

jueves, 23 de octubre de 2014

Problemas con las cuentas

Tengo tantas cuentas de correo que al formatear el ordenador no acababa de dar con la correcta para seguir con este blog. Ahora ya puedo. Amenazo con volver pronto.

domingo, 19 de octubre de 2014

Hoy es un buen día

Me emociona profundamente y me alegro tremendamente de que Teresa, nuestra enfermera Teresa, haya dado su primer negativo al Ébola.


Ahora a esperar por el segundo. Ya mismo en casa, Teresa. Y como seguro que querrás volver, ya serás inmune.

jueves, 16 de octubre de 2014

Una grata sorpresa

Es la que me está dejando los primeros capítulos de la primera temporada de The Last Ship. Siempre me han gustado los argumentos centrados en un planeta apocalíptico, no sé por qué, quizás porque no me los acabo de creer, pero esta serie pinta muy bien, de momento.


La primera grata sorpresa con la que nos encontramos es comprobar que el protagonista es Eric Dale. Famoso por su papel en Anatomía de Grey, no había vuelto a saber nada del doctor Mark Sloan desde que los guionistas de la serie le habían matado en el accidente de avión. Sigue estando a la altura en sus papeles de maduro seductor pero con sentido de la responsabilidad. Muy buena actuación la suya hasta el momento.


También me encanta toda la temática referida a la ambientación en un barco de guerra. La terminología, la estructura, el montaje de los decorados y la especialización en lo que están diciendo. No es fácil escribir el guión de una serie como esa, con la gigantesca variedad de posibilidades que ofrece desarrollar una trama física en el interior de un barco de guerra. Muy bien currada.


Esperemos disfrutarla muchos capítulos más, si la serie no baja el listón. Promete, por el momento.

martes, 14 de octubre de 2014

Caída y auge


Hace muchos años, algo así como tres décadas, a principios y mediados de los ochenta, coincidieron en mi tierra, Cataluña, tres series para el disfrute de todos los sectores de la sociedad catalana. Muy diferentes entre sí, pasamos varios años viéndolas, y al parecer los catalanes fuimos los únicos en hacerlo, ya que, al menos en el resto España, esas tres series no se emitieron jamás. Normal en el caso de dos de ellas, insólito en el tercero, ya que se trató de la serie más vista de la época emitida por la BBC británica, la British Broadcasting Channel por si no lo sabían. A causa de uno de sus episodios más deseados, llegaron a retrasar la final del equivalente a la Copa del Rey de fútbol para que veinte millones de ingleses pudieran saber quién había matado a uno de sus protagonistas. Por aquel entonces, David Beckham reinaba en la liga inglesa, antes de jugar en Madrid.

Siempre es curioso contemplar una serie grabada en alguno de los países de la Commonwealth (es decir, de habla inglesa), traducida a una lengua que no es la que has mamado desde que naciste. Era el caso de la desconocida y australiana Neighbours, Veïns en Cataluña y Vecinos en el resto de España si se hubiera doblado y traducido. Una de esas típicas sit-com o “comedia de situación” en la que una docena de personajes desarrollan diversas tramas dentro de unos pocos decorados sin apenas salir a la calle. Aunque, con el paso de los capítulos, te acostumbras. Diablos, estás en tu casa y el catalán forma parte de tu vida como levantarte y acostarte cada día.

La serie de la que hablaba antes, Eastenders, traducida en Cataluña como Gent del barri y que en castellano podríamos venir a llamar como “los que viven al final del río Tamesis en la parte este de Londres”, fue un fenómeno de masas en su país. Por eso hablo de insólito al referirme al hecho de que ni siquiera llegó a España. Más de veinte millones de telespectadores por capítulo durante los no menos de quince años que duró la serie son un motivo más que suficiente para exportarla y comprar sus derechos. En mi caso, toda la familia nos reuníamos después de cenar delante de la tele para verla y, por supuesto, nos encantaba. Incluso su sintonía. Unos años después, me dediqué a buscarla, la encontré, y está grabada como una de las piezas más entrañables de mi colección. Qué grandes recuerdos. Sin embargo, no he sido capaz de encontrar la serie a través de cauces alternativos. Supongo que reposa, guardando polvo, en la filmoteca de la televisión autonómica catalana y nunca se sabrá más de ella. Una lástima.

La tercera serie es de esas que puede considerarse como ridícula. También inglesa, fue de las que solo la población anglosajona podía entender y disfrutar, porque estaba escrita y recreada en el ambiente en el que viven los ingleses. Con su peculiar sentido del humor y su estrafalario sentido del ridículo. Pero me sirve para ejemplificar mi objetivo de esta entrada. Se llamó Caída y auge de Reginald Perrin. Ni idea, ¿verdad? Al estilo de otras como Doctor Slum, fueron series diseñadas para un público muy específico de mediados y finales de los ochenta, esta última para los jóvenes, que la veían antes de irse a la cama y la mañana siguiente la comentaban con los compañeros que se dormían sintonizando TV3. En mi caso no era esa cadena la que se veía a última hora de la noche y yo no llegué a ver la serie. Y por lo que escuchaba a los compañeros de instituto al día siguiente, dudo que hubiera visto más de un capítulo. O un último caso, que refleja la curiosa política de adquisición de series inglesas por parte de TV3 durante esa época: El dia dels tríffids. Sé que todo esto suena a chino, pero forma parte de la historia de mi tierra.

Volvamos a don Reginald. Reginald Perrin era un inglés más de esos que vienen a España en verano con pantalones recortados y calcetines de invierno subidos hasta las rodillas adornados con unas sandalias. Si es que hubiera tenido dinero para venir a España, que no lo tenía. De hecho, se encontraba en el punto más bajo de su vida personal y profesional. Sin dinero, sin trabajo, con una mujer que no le hacía caso y unos hijos pequeños que le trataban como un pringado. Como lo que era. Por si alguien se acuerda, era un señor pelirrojo, típico de allí, y dotado de unas patillas idóneas para los años ochenta. Pero al tal Perrin se le ocurre un día decir que le ha tocado la lotería y es millonario. Ignorado hasta entonces por el resto del mundo, Perrin se convierte en el centro de la atención y se dedica a disfrutar de su popularidad y de que en los mejores restaurantes de Londres le guarden la mejor de sus mesas para comer, comida que por supuesto no paga, solo para que los dueños del restaurante puedan decir que es el favorito de Reginald Perrin. Humor típico inglés.

La serie gira entorno a las peripecias de este hombre a partir de que suelta la bomba de que es rico. Aparecen amigos desconocidos por todas partes, y un par de personas en especial que se dedican a decir todo el rato: “Sí, Reggie”, “lo que tú digas, Reggie”, y llega un momento en el que esas dos frases se convierten en el eje central de la serie durante muchos capítulos. No recuerdo cómo terminó, porque no era una de mis series preferidas, pero sí me ha servido como referencia para recordar cuando alguien hace el ridículo.

Y eso es lo que está haciendo el señor Artur Mas desde hace muchos meses. Menudo cambio de tercio, ¿verdad? Pues de eso se trataba. Hoy hemos conocido que ha anunciado la suspensión de su ilegal y ridículo referéndum de independencia del Estado español. Muchacho, si quieres ser independiente, compra un trozo de terreno en Siberia y planta una bandera catalana. Aquí vives rodeado de varios millones de personas, más de la mitad de ellas descendientes de emigrantes o incluso emigrantes recién llegados y empadronados, y si te fijas en ciudades tan importantes como Badalona u Hospitalet del Llobregat, y ya no digamos Santa Coloma de Gramenet, metiéndote en sus barrios más humildes, allí ni siquiera han oído una palabra de catalán. Como el mismo barrio en el que yo me crié. Allí no hablaba nadie catalán a finales de los setenta. Todavía no se había puesto en marcha la política de inmersión lingüística que domina mi tierra desde entonces, pero en el barrio de La Salud de Badalona nadie hablaba catalán porque nadie había nacido allí, hasta que gente como yo nació y una nueva etapa en la reciente historia de la región empezó.

Por tanto. Seguro que hay mucha gente, quizás algún que otro millón de personas, que desean la independencia de Cataluña. No me cabe duda. Pero la comarca metropolitana de Barcelona engloba a más de cinco millones de personas. ¿Las han tomado a todas por independentistas porque sí? Craso error, señor Mas. Uno más de los muchos que ha cometido y que llevarán a convocar elecciones anticipadas porque  Izquierda Republicana de Cataluña le va a plantear una moción de censura, la va a perder y en las elecciones será usted masacrado por sus propios votantes. Ya perdió doce escaños en las anteriores elecciones autonómicas, lo que habría supuesto la dimisión inmediata de cualquier político decente, algo que usted no es, y en las próximas va a perder usted como el cincuenta por ciento de los votos respecto a las elecciones anteriores.

Por culpa de esas veleidades independentistas en las que seguramente ni usted mismo cree, va a desaparecer de la política como el hombre que intentó existir pero no lo consiguió. Y le va a dejar el testigo a alguien tan siniestro, enemigo de España y falto de criterio como Oriol Jonqueras. Va a dejar a los catalanes con el culo al aire. Solo por no haber sabido rectificar y por haber elegido a los radicales políticos como socios de gobierno. Por supuesto, era la elección lógica en su momento, pero con el cariz que está tomando la situación de los socialistas catalanes, yo hubiera dejado plantado a Jonqueras en mitad de la legislatura y habría pactado con Iceta. Aunque quizás le faltaran votos, aún con su apoyo, para la mayoría absoluta de la que ha disfrutado hasta ahora.

La historia le recordará como el político más fracasado de Cataluña en pleno siglo XXI. ¿Está usted orgulloso, señor Mas?

Para los que somos catalanes y hemos abandonado nuestra tierra en busca de un futuro distinto, hoy es un gran día. Ya vendrán peores.

lunes, 13 de octubre de 2014

Un esperado regreso

Hoy se estrena la nueva temporada de The Walking Dead.


Y vienen otras muchas series con sus nuevas temporadas en las próximas semanas. Ya empezaron The big bang theory, la de momento decepcionante Homeland, Modern Family, y esperan su turno otras como Érase una vez, The black list y un sinfín más.


Como de costumbre, Anatomía de Grey se hará esperar un poco más.


Lo que a mí me gustaría saber es qué sucede con la quinta temporada de Glee. Desaparecida en combate.

sábado, 11 de octubre de 2014

viernes, 10 de octubre de 2014

martes, 7 de octubre de 2014

Esto es España

Teníamos que ser el país con el primer caso registrado de Ébola en el mundo fuera de África central, donde se originó.


Ya no solo somos la vergüenza mundial por nuestros políticos y la corrupción generalizada. Ahora también por esto.

lunes, 6 de octubre de 2014

Canciones que no te dejan indiferente XVII

En España, esta chica es una completa desconocida. Demasiado pronto para que mire más allá de su país. De hecho, también lo era para mí justo hasta ayer que escuché una de sus canciones. Una canción que dura exactamente un minuto y treinta y cuatro segundos. Me animo a ponerla en esta sección porque echo de menos otro minuto y medio más, y eso es algo muy a favor de esta chica, dotada con una voz dulce pero a la vez melancólica y no exenta de sensualidad. Escúchenla y verán que no lo hacen una sola vez.


Pero en Estados Unidos sí es relativamente conocida. Kate Stevens quedó en octavo lugar en el archiconocido concurso de American Idol, lo cual no es algo realmente excepcional, pero a esta jovencísima muchacha al menos le sirvió para que le dieran un papel protagonista en una de esas series de la cadena por cable MTV que, lógicamente, solo se puede ver en España a través de operadoras de fibra óptica como Ono. Algo que no tiene todo el mundo en casa. La serie es Las Farsantes, o Faking it, de la que se ha estrenado la primera temporada y se ha renovado para una segunda. Una serie bastante ridícula, pero a diferencia de otras que suelen emitir los canales Cosmopolitan o AXN, no te hacen parar el episodio a los diez minutos porque no aguantas más.


Buena prueba de que apenas es conocida es que solo tiene 8.000 visitas en YouTube de esta canción grabada en estudio. Y de ellas, quince o veinte son mías. Demasiado corta, demasiado sencilla, con solo una guitarra acústica rasgueando muy suavemente y un punteado semi country muy sencillo. Pero una voz melódica que apunta a Nashville muy interesante. Parece ir directa al country-pop, muy valorado en el medio oeste de los Estados Unidos, que parece su objetivo.


No hay mucho más que decir de ella. Sencillamente, escuchen. Por supuesto, no hay más vídeo que el que una aficionada a la serie montó porque en el capítulo en el que aparece ella misma cantando hay una interrupción entre la primera y la segunda parte de la canción. Por eso pongo uno de esos típicos vídeos en los que aparece una foto fija de la chica y la canción de fondo.


Kate Stevens- Hush hush

domingo, 5 de octubre de 2014

Apuntes sobre la final del Mundobasket femenino entre España y las yanquis

Como no podía ser de otra manera, también unos cuantos detalles después de haber visto los dos primeros cuartos y comprobar que, en realidad, no había nada que ver. El mérito ya lo habían logrado al acceder a la final.




Me hacía cierta gracia ver cómo se desempañaban nuestras heroínas de la selección de baloncesto en la final contra las todopoderosas yanquis. De ver a la diosa Alba Torrens y todo lo demás. Pues con medio partido, ya me ha llegado.


Cuando sales a jugar un partido de baloncesto contra Estados Unidos, no sé por qué ningún seleccionador no se da cuenta de que te van a moler a palos en defensa. Y no sé tampoco por qué no saben que en ataque no les van a pitar nada. Te las van a pitar a ti. Son Estados Unidos, y los árbitros salen tan acojonados como los jugadores. O defiendes a palos, o te meten un capazo. Y así va a seguir siendo hasta el final de los tiempos, o hasta que alguien se dé cuenta y les diga a sus jugadores que empiecen a meter codazos en cara, riñones, partes nobles, y que se escape alguna patada. Los americanos defienden así. Salen con medio partido ganado. Todo el repertorio para intimidar al contrario. ¿Hay alguna pelea? Las peleas se resuelven rápido. Pero el agredido o agredido sabrá que volverán a darle, y ya no meterá siete triples seguidos. Eso lo garantizo yo, que he jugado más de una década a este deporte y sé lo que pasa en las pistas. Por eso yo no solía defender. Cuando me daba por hacerlo, había pelea asegurada.


Nuestras chicas de plata han salido, desde el primer momento, asustadas. Como si las americanas llevaran un cuchillo en la boca y les fueran a rajar en cada ataque. Así, mejor quedarse en el vestuario y regalarles la medalla de oro por incomparecencia. Eso no es jugar a baloncesto. Eso es quedarte con la boca abierta mirando cómo las yanquis hacen lo que les da la gana. Que por cierto, no son tan buenas. Esta número 7 ha metido ella solita la mitad de puntos de su selección durante los dos primeros cuartos. Una defensa al límite sobre ella y habríamos acabado casi empatados.


Y otra cosa que no sé por qué coño ningún entrenador dice a sus jugadores. Cuando en el otro equipo hay una jugadora que las dos primeras pelotas que coge se las tira como si fuera la única en pista y las clava en el aro porque es una tiradora excelente, no hay que permitirle un tercer tiro. No se le puede defender a medio metro. Hay que ponerse delante de ella, meter las piernas rodeando las suyas y con las manos taparle la cara en todo momento. Así se defiende, y con un poco de suerte la defendida se cabrea, te da un palo y le pitan personal a ella. Todo lo demás son tonterías.


¿De verdad no hay un solo entrenador en todo el mundo que no sea capaz de decirle eso al defensor del máximo anotador del equipo contrario que te ha hecho diez puntos en dos minutos? No me lo puedo creer.


A pesar de todo ello, un gran campeonato de nuestras chicas. Hasta el partido de ayer. Por cierto, la ayer diosa y hoy doña nadie Alba Torrens, ¿dónde ha estado toda la primera parte? Yo creo que no ha metido ni una.


No encumbremos tan pronto a falsos mitos O como mínimo, prematuros.

Izquierdas y derechas


Algunas veces me han preguntado si soy de izquierdas o de derechas. Como una diferenciación para saber cómo tratarte o, según la respuesta, para criticarte. Ambas cosas me parecen una estupidez.

Yo no soy ni de izquierdas ni de derechas. Políticamente hablando, todo se resume a si eres del PP o si eres del PSOE e Izquierda Unida. Lo de Podemos no deja de ser una estúpida moda pasajera y Rosa Díez no tiene ni tendrá nunca entidad política como para considerarse una alternativa. Yo no me caso con nadie. Ninguno de ellos viene a mi casa a ofrecerme trabajo o a regalarme un coche. El trabajo me lo busco yo y el coche lo compro yo fruto de lo anterior.

Sin embargo, esa pregunta merece una reflexión. ¿Qué tienen las izquierdas y las derechas? No tardan en surgir ideas sobre ambos bandos, porque eso es lo que son. A los de la derecha no le gustan nada los comunistas reciclados, y los izquierdistas tienen una idea muy clara de qué significa la derecha.

Los de la derecha, aunque hayan pasado más de treinta años, siguen siendo los herederos del régimen anterior. Por tanto hoy por hoy son los hijos de los que estaban cuando murió Franco. Simple y pura lógica. Sus papás ya están muy viejos. Los herederos de Franco, los fachas, los clasistas, los enemigos del proletariado y mil adjetivos peyorativos más que no vale la pena mencionar. Sin embargo la izquierda es lo moderno, lo que está de moda, lo que cae bien en todas partes y lo que se afirma henchido de orgullo.

Pues ni una cosa ni otra.

Hace un tiempo salí a dar una vuelta con una chica a la que acababa de conocer. Esta muchacha, que se acercaba a los cincuenta años, era muy conocida en el pueblo porque trabajaba como funcionaria de la Sanidad en la administración local, y de camino a nuestro paseo, le pararon muchas personas por las calles para charlar durante unos minutos. De entre todas las personas que lo hicieron, me fijé en una muy particular: una joven morena y muy atractiva, con el pelo muy largo, y acompañada ella sola de cinco muchachos, más o menos de la misma edad y que más o menos querían hacer lo mismo con ella. Iniciaron una breve conversación y de repente la joven, que no tendría más de veinte años, aprovechó la mínima que se le presentó para hablarle a mi acompañante ocasional de la falta de valores de la sociedad actual.

Mi acompañante no tenía muchas ganas de escucharla, así que optó por decirle que sí a todo y despedirla porque tenía que marcharse y porque, lógicamente, estaba conmigo. La joven nos miró a los dos como si fuéramos dos conocidos casuales que nos dirigíamos a casa de uno de los dos para mantener un encuentro íntimo. Su rostro de desprecio fue realmente abominable, hasta el punto en el que, si mi acompañante no me coge del hombro y me saca de aquella calle, me hubiera dirigido a aquella muchacha para preguntarle si tenía algún problema.

Aquella joven no tenía por qué ser ni de izquierdas ni de derechas, pero lo peor fue esa mirada inquisidora que nos dirigió cuando mi acompañante le dijo que teníamos prisa. “¿Prisa para qué?” Debió pensar. “¿Para echar un polvo fuera del matrimonio?” Pues no iban por ahí los tiros. Dimos un paseo y después cada uno se fue a su casa, pero, ¿y si hubiera sido exactamente lo que ella pensaba? ¿Algún problema con eso?

La izquierda es, fundamentalmente, activa. Cuentan con ese rastro, ese poso, de que son los perdedores de la Guerra civil y los maltratados durante la dictadura y todavía se aferran a esa situación histórica pasada de época cuando la derecha le discute sus teorías y no saben por dónde salir. Recuerdo ahora aquel discurso del fallecido socialista Ernest Lluch, que fue interrumpido por unos de esos a los que ahora llaman radicales hasta el punto de obligarle a callarse. Cuando el energúmeno se cansó de insultar a toda su familia y se calló, antes de que le echaran, Lluch pronunció una frase de esas que quedan para la Historia: “No comparto sus ideas, pero en esta democracia moriré para defenderlas si es necesario”.

La derecha, sin embargo, es mucho más pasiva. Es clasista y es jerarquizadora. En la derecha no veremos a un muchacho de treinta años como número dos del PP, porque ellos mismos se tapan y se eligen a sí mismos. A mí no es que me apasione Pedro Sánchez. Me parece el mismo caso que Susana Díaz, la que hace de presidenta de la Junta de Andalucía. El primero aún no ha tenido tiempo de asentarse y todavía basa su nueva jefatura del PSOE en una campaña de imagen pura y dura. De la segunda, mejor no hablar. Ya ha cumplido un año como presidenta, y todos los analistas políticos coinciden en un par de cosas: la primera, que no ha hecho absolutamente nada desde que es presidenta. Marketing e imagen. Nada más. Y la segunda, quedar como una cobarde ante la primera discrepancia con sus socios de gobierno, los de Izquierda Unida, que por tocar pelo, es decir, arañar una cuota de poder allá donde sea, son capaces de aliarse desde el PP hasta Amaiur para conseguir una concejalía o un escaño. A la primera amenaza de romper el pacto de gobierno y el fantasma de una moción de censura en el parlamento andaluz, se ha bajado los pantalones y ha cedido. Y así hará durante toda la legislatura.

Para mí, Izquierda Unida, con sus dos voces cantantes, Cayo Lara y Gaspar Llamazares, son lo peor de este país. Dos individuos que en todos los años que llevan como políticos no han ofrecido una sola idea útil para el desarrollo del país, y además se limitan a cobrar puntualmente de sus escaños como diputados y asegurarse una jubilación de oro y diamantes. Dos comunistas que vivirán su retiro como si fueran ricos. Paradojas que solo se dan este país ya que, en la madre patria, es decir Rusia, por muy ex comunistas que sean, los más ricos del país también están en el gobierno, como el mismo Putin, oligarca de gas y petróleo. Pero ¿no eran comunistas?

Por tanto, izquierda y derecha son dos caras de la misma moneda. Yo paseo por mi pueblo y veo cómo está. Gobierna un alcalde del PP, elegido porque solo había dos candidatos, el otro no gustaba a nadie y se conformó con que le dieran el puesto de jefe de la autoridad portuaria. Debe cobrar más que el propio alcalde. Pero mi ciudad está hecha un desastre, y a mí no me sirve que digan que no tienen dinero en caja. Pidan créditos. La situación ya no está como en 2011 o 2012, con el país al borde de la quiebra técnica. Pueden volver a endeudarse, sobre todo si suben los impuestos como lo están haciendo. El IBI, ese impuesto que se paga por el derecho a ser propietario de un piso, se va a multiplicar por dos hasta 2019. Mi madre, que cobra 649 euros al mes como pensionista, en 2019 tendrá que dedicar una sola de sus pagas para pagar ese impuesto.

Qué quieren que les diga. Yo no voto a un alcalde que le hace eso a mi madre.

Se está hablando mucho de la reforma de la Constitución. Yo estoy a favor porque tiene 36 años de vida, y a España la han girado del revés desde entonces. Hay que actualizarla. Pero si durante aquel 1978 los grupos políticos fueron capaces de sentarse en la misma mesa, olvidar sus diferencias y llegar a acuerdos sobre lo más fundamental para nuestra convivencia, ¿creen ustedes que los actuales líderes políticos harían lo mismo? ¿Ven ustedes a Artur Mas poniéndose de acuerdo con Mariano Rajoy acerca de los nuevos privilegios que debería tener Cataluña? ¿A Íñigo Urkullu y Rosa Díez?

Imposible. Sobre todo, porque todos los convocados para reunirse en esa mesa, harían algo que no podrían evitar: intentar sacar tajada política de su presencia en esa mesa. ¿Se imaginan a un representante de Podemos intentando actualizar la Constitución?

Tiemblo solo de pensarlo.

viernes, 3 de octubre de 2014

Un país de ladrones

Todo el que ha podido meter mano en caja ajena durante los últimos diez años, lo ha hecho. Qué pocos se salvan y pueden decir que han manejado millones de euros y no se han llevado un céntimo a Suiza. O que no se han gastado 300.000 euros en dietas en un año porque no sabían que no podían hacerlo, como los malnacidos de Bankia.


¿Cuánto dinero pueden haber robado todos estos mangantes en los últimos diez años? ¿Quinientos mil millones de euros? ¿Creen que exagero? Pues yo no. Con ese dinero, no tendríamos cuatro millones y medio de parados según INEM. Y es que yo me río de la Encuesta de Población Activa. Lo que cuenta son los cotizantes a la Seguridad Social, no los que te dicen por la calle que están en el paro y a lo mejor acaban de volver de ponerle una ducha nueva a una clienta en negro. En eso también mentimos. Si eso no hubiera sucedido, no pasaríamos del millón de parados. El Estado y las empresas habrían dispuesto de dinero para mantener funcionarios, brigadas operativas, construcción y mantenimiento de infraestructuras y todo lo que necesitamos para subir adelante al país. Un millón de parados, menos del diez por ciento de la población activa total, es una cifra tolerable. No por la cifra en sí, si no porque sabes que si te quedas en paro, hay mercado laboral suficiente como para que en una semana o en un mes vuelvas a encontrar trabajo.


En uno de los próximos artículos escribiré una de mis soluciones inmediatas para la crisis. Creo que ya escribí sobre ello hace tiempo, pero sigue estando vigente.


Lo que más nos jode a los que hemos sido honrados, es no haber tenido acceso a esas cuentas multimillonarias de las que podríamos haber sacado un pastón, meterlo en Suiza y a vivir la vida.


¿Sale a cuenta ser honrado?

miércoles, 1 de octubre de 2014

Canciones que no te dejan indiferente XVI

Fue una de las tres mejores voces de la Historia de la música en España. Podríamos añadir a esa lista a Nino Bravo y la tercera... la dejo a la elección del público.


Fue, es, y será, la mejor voz de la copla, indudablemente. Su increíble y profundísima técnica vocal y sus eternos sostenidos para los que habría que tener no dos si no cuatro pulmones le convirtieron en un privilegiado que supo sacar partido al extraordinario don que se le había concebido. También se dedicó a hacer películas para promocionar su increíble voz y hoy por hoy es recordado como el mejor en su disciplina.


Podemos hacer distinciones acerca de quién fue el mejor cantante en copla, en música tradicional española, en canción española, en pop, en rock. En cualquier variedad de música que hayamos oído. Pero lo de este hombre es incontestable. Antonio Molina llenaba corazones y provocaba emociones indescriptibles cada vez que cantaba, y además coincidió en una época de la Historia de España en la que hacía falta una persona como él. Una persona con la que la gente se sintiera identificada y además les ayudara a mitigar sufrimientos y aliviar los corazones. Él lo consiguió.


Por eso está en el panteón de los mejores de siempre. Y, por supuesto, traigo su canción más conocida. La bandera con la que se presentaba ante el mundo. Hay cientos de versiones de esta canción y a mí me gustaría poner la que grabó en el estudio, pero para esta ocasión es mejor escuchar la que incluyó en su película Esa voz es una mina, creada por supuesto única y exclusivamente para su lucimiento.


Señores, pónganse de pie. No encontrarán otra voz como esta.


Antonio Molina- Soy minero